Doctor José Manuel Escala: Un cambio de vida
Escrito el Lunes, 7 de Septiembre de 2009 por periodistaUrólogo Infantil de la Clínica Las Condes y presidente de la Corporación Renal Infantil Mater, nos cuenta sobre los orígenes de esta institución y los avances que ha tenido en la ayuda de niños con enfermedades urológicas y renales de escasos recursos.
Llegar a la sala de espera de la consulta del doctor José Manuel Escala, en la Clínica las Condes, es casi sentirse dentro de un jardín infantil. Los juguetes coloridos para entretener a los niños me hacen pensar que tal vez estos pequeños no patalean tanto por realizar las habituales visitas médicas, al contrario, tal vez hasta les guste.
Y ese es el concepto que pudimos presenciar a lo largo de todas las visitas que hicimos a las diversas instituciones donde él trabaja. Diseños que dan alegría y que disminuyen, por lo menos algunas horas, los problemas de los infantes.
Pero la labor del doctor José Manuel Escala, es mucho más profunda que crear espacios donde los niños puedan sentirse felices, es poder brindar una ayuda médica de manera gratuita a los pequeños pacientes de escasos recursos, a través de la Corporación Renal Infantil Mater.
Surge la esperanza
El doctor José Manuel Escala, especialista en urología infantil, es el precursor de la Corporación Mater. Una fundación que llegó a suplir los diferentes problemas que experimentaban sus pacientes enfermos renales en la demora de los exámenes, situación que los ponía en alto riesgo vital. “Llegaban a mi consulta niños con daño renal crónico, reflujo bilateral ó pequeños que tenían un solo riñón y se les dañó, futuros candidatos a diálisis o trasplante sólo por falta de exámenes médicos. Entonces cabía de cajón que algo había que hacer”, expresó.
La idea nació en el año 1994, cuando el doctor Escala reunió a un grupo de amigos y familiares, les explicó la necesidad de hacer una fundación para ayudar a estos niños y desde ese momento, ya llevan 15 años. Sin embargo, su vocación de servicio viene de mucho antes, tal vez de la época del colegio San Ignacio, que fomentó su espíritu social y fue una de las razones por la que estudió medicina.
“Luego, durante mi estadía en Inglaterra, entre los años 86’ y 88’ vi que habían muchas fundaciones de esta índole. Y cuando llegué a Chile, trabajé en hospitales públicos y clínicas, donde me di cuenta que la diferencia entre ellas era tan grande, que se necesitaba hacer algo”, explica José Manuel Escala.
En enero de 1997 salió la personalidad jurídica de la Corporación Renal Infantil Mater. Fue aquí donde cada socio aportó la cuota inicial y comenzó el proceso de armar de forma concreta la institución. “Partimos una secretaria, yo y mi señora quien organizaba los bingos para juntar dinero. Las reuniones en un principio fueron acá en la misma Clínica Las Condes, donde me prestaban el auditorio para poder citar e intentar hacer nuevos negocios. Después se fue fomentando con la gente que nos ayudaba, y fuimos creciendo hasta que el 2004 hicimos nuestro propio Centro de Diagnóstico”, dijo el doctor.
Durante ese tiempo también se creó la Casa de Acogida de la Corporación, la cual hoy recibe a pacientes de fuera de Santiago que no tienen los recursos para pagar exámenes costosos y menos estadía en la capital.
José Manuel Escala, explica que esto último es fundamental, ya que “la razón de existir de la fundación es evitar que los niños lleguen al trasplante ó a diálisis, mediante un tratamiento oportuno y eficaz dentro de un tiempo determinado. Si llega un chico con una infección urinaria y yo sospecho que tiene una alteración, pido un examen y lo tengo mañana en mi oficina, en cambio, en los hospitales públicos en general se demoran bastante, y si tiene mala suerte y vive fuera de Santiago pueden pasar años sin hacerse exámenes”.
Actualmente, la fundación realiza entre 600 y 700 exámenes mensuales, pero además ejecuta una atención integral, incluyendo a sicólogos, nutricionistas, kinesiólogos, enfermeras y asistentes sociales.
Entre los casos alentadores que el doctor Escala ha podido tratar en la Corporación, recuerda el de un niño de Chiloé que a los ocho meses tuvo un tumor renal, por lo que le extrajeron un riñón. A los dos años, viajó a Puerto Montt para ser operado de un Reflujo vesico ureteral severo, detectado por una infección urinaria, cirugía que en dos ocasiones tuvo que ser suspendida por razones netamente administrativas. “Su mamá leyó sobre la fundación y nos llamó. Le dijimos que mandara las radiografías y al ver la gravedad del niño, decidimos que había que tratarlo enseguida. Nosotros tenemos convenio con Turbus que nos trae los pacientes gratis y los alojamos en la casa de acogida por 500 pesos diarios. Le hicimos sus exámenes lo operamos y se fue en una semana. Si no se hubiese operado ese niñito claramente hoy sería un caso para trasplante o diálisis”, expresa.
El presidente de la Corporación Mater, que además realiza clases en una universidad y trabaja en el Hospital Exequiel González Cortés, reconoce que el tiempo es muy escaso. Sin embargo las ganas de ayudar y de sacar a la institución adelante son mucho más fuertes. “Creo que va un poco en el espíritu. Hay personas que me dicen, por qué haces esto, qué beneficio tiene, dónde está la trampita, cuánto ganas. No obstante creo que el ser humano en general, es más feliz cuando da que cuando recibe. Y cuando tú estás entregando parte de tu tiempo, canalizando la ayuda de otro en una fundación que es beneficiosa para un montón de personas, es satisfactorio”.
El urólogo reconoce esta experiencia como enriquecedora en todo sentido y el feedback que se genera con todas las personas que ha podido ayudar es una gran gratificación para él, ya que sabe que a muchos de ellos le ha cambiado la vida.
“Lo más importante para mantenerse trabajando es el agrado que produce ver buenos resultados. Cuando voy al Centro de Diagnóstico me llena de orgullo verlo repleto de gente, con una sala de espera increíble y una sala de juegos en que los niños se entretienen. Y más, cuando llega la mamá y me dice doctor lo único mi niño quería era venir a sacarse los exámenes porque lo pasa súper bien. Entonces uno dice que rico, lo estamos haciendo bien”.
Cosas por hacer
La corporación Mater ha atendido a más de 10 mil niños a lo largo de su existencia, gracias al aporte de socios que llevan más de 12 años apoyándolos, de empresas que han ayudado a esta causa y de eventos que a la larga son entradas, pero inestables. En la fundación reconocen que aún se necesitan socios y más ayuda por parte del área pública, ya sea a través de Fonasa ó del Ministerio de Salud y convenios con otras instituciones que ayuden a una mayor difusión.
Por lo mismo, el doctor Escala explica que es sumamente importante este tema, ya que la corporación aún tiene la capacidad para realizar más exámenes de los que hoy hacen mensualmente, “todavía hay muchos niños que no se hacen exámenes ó que se los hacen muy tarde. Lo primordial es que sepan que existe este centro y que se pueden atender gratuitamente”.
José Manuel Escala, reconoce que tampoco ha sido fácil la búsqueda de personal profesional. “Pensé que sería mucho más fácil todo lo que tuviera que ver con el equipo médico. La verdad que es muy raro que alguien vaya y de una mañana gratis de su trabajo”.
No obstante, una de las maneras en que los médicos pueden ayudar es derivando pacientes a la Corporación Renal Infantil Mater, “es necesario que los doctores se den la lata de llenar un formulario para que ese paciente que no tiene ni uno, evite vender sus cosas para hacerse los exámenes, habiendo una institución que los puede hacer gratis”, señaló.
Para el mes de octubre, la fundación está preparándose para realizar la muestra de decoración Casa Mater, que en conjunto con la Asociación de Decoradores de Chile efectúan para ayudar a los niños con enfermedades urológicas y renales. Asimismo, el 7 de octubre será el campeonato anual de Golf, que en su 11ª versión se ejecutará en las Brisas de Chicureo.
Si quiere hacerse socio puede ingresar a www.corporacionmater.cl
Para ver video haga click aquí Corporación Mater
Doctor Rodolfo Rosenfeld: Solidaridad sobre ruedas
Escrito el Lunes, 7 de Septiembre de 2009 por periodista
Socio fundador de la Clínica Las Condes y miembro del directorio de una de las fundaciones más importantes del país, nos cuenta de sus actividades de vida, los desafíos que aún mantiene y su amor por las motos.
Muchos de los pacientes que esperan en la consulta del doctor Rodolfo Rosenfeld no se imaginan qué actividades realiza este médico fuera de la Clínica Las Condes. Menos supondrían que este urólogo de profesión, está detrás de una de las instituciones de beneficencia más importante del país, la Teletón.
Este organismo, durante años ha podido salir adelante gracias al aporte de personas y empresas que han hecho de la Teletón un evento nacional. Sin embargo, su historia viene de mucho antes. Comienza con un grupo de individuos que sin ningún interés lucrativo pudo salir al paso de las dificultades que en esos tiempos causaba la poliomielitis y hacer de esta entidad lo que es hoy. Y Rodolfo Rosenfeld tiene mucho que ver en esto, ya que es hijo de uno de los fundadores de la Teletón, Ernesto Rosenfeld.
Desde sus orígenes, el doctor Rosenfeld siempre ha estado ligado a la ayuda social, una característica que se hizo vocación gracias a su padre. “El ambiente Teletón circuló en mi casa toda la vida. Trabajé en ella como urólogo durante 4 años fundando el departamento de Urología, luego pasé a formar el directorio. De esto han pasado 28 años”, expresó.
Con la incorporación de Mario Kreutzberger, comenzó el avance explosivo de esta fundación, dividiendo los aspectos médicos por un lado y los empresariales por el otro. Gracias a esto, hay un equipo que se encarga de conseguir los miles de millones de pesos para los 10 institutos a lo largo de todo Chile y hacerlos rendir por un período de 18 meses.
Mientras tanto, el doctor Rosenfeld se encarga de la Vicepresidencia Técnica de esta institución, gestionando los aspectos médicos más preponderantes. Todo ello ad honórem, demostrando su alta vocación de servicio.
No obstante, para Rodolfo Rosenfeld, los avances que ha experimentado la Teletón van mucho más allá de una trascendente ayuda monetaria, es una terapia como país. “La fundación, ha cambiado la manera de pensar del chileno, creo que esa es la labor más importante que hemos hecho. La gente ha tomado conciencia que el discapacitado puede ser una persona que tiene otras capacidades”, dijo.
El socio fundador de la Clínica Las Condes, explica que además la institución ha generado un cambio en la urbanización del país. Aspecto importante debido a que hoy podemos encontrar veredas y escaleras con rampas para discapacitados, ascensores en algunas estacionen del Metro de Santiago o en la misma locomoción colectiva.
“Por otro lado la Teletón como elemento de solidaridad tiene un prestigio tan alto que, de alguna manera, pasa a ser nuestra. Es como la Parada Militar, son cosas que están arraigadas en la mentalidad del chileno”, señaló el doctor Rosenfeld.
El profesional reconoce en la Teletón un proceso de aprendizaje para el país en el tema de la discapacidad, y por lo mismo hoy está abocado a buscar la excelencia de esta institución, “Lo que más me atrae de trabajar en la fundación es poder luchar por estar en la punta de la ola en materia de rehabilitación, obteniendo la acreditación de calidad para los institutos a través de la CARF (Comisión en la Acreditación de Facilidades de Rehabilitación). Conseguir eso, es un desafío importante para mi”.
Fascinación por las ruedas
Uno de los aspectos más notables de este doctor, padre y abuelo, es su manera de ver y sentir la vida, no sólo trabajando para instituciones como la Teletón y la Clínica Las Condes, sino que además se da tiempo para una de sus pasiones, las motos.
Pocos pensarían que el doctor Rosenfeld, hombre de seriedad justa, sube a una moto y viaje largos kilómetros conociendo el mundo, paseos que para él son mucho más que un hobby, “lo tomo como un ejercicio espiritual. Hay algunos que leen, van a la ópera, otros realizan deportes y para mi desde hace 30 años es la moto. Subo a ella y todos los problemas que pueda tener se me olvidan”, reconoce.
Pero a la vez también es muy riguroso con los implementos que lo acompañan. “Mi ropa es de alta tecnología, tiene defensa en los hombros y en la espalda, implementos especiales para andar en moto. Por eso a veces me incomoda mucho ver a personas arriba de una, con hawaianas y pantalón corto, eso es un absurdo. Soy tan fanático de la seguridad, que si tengo que venir a la Clínica de traje y corbata, no puedo andar en moto, soy bien estricto en eso. No es cosa de ponerse botas y pantalón de cuero”.
Rodolfo Rosenfeld, se define como la antítesis del motoquero tipo Harley Davison. No es de los que usa tatuajes, cadenas ni pantalones a lo Coco Legrand. Por lo mismo, no cambia su BMW que la define como sobria y que no genera ruidos excesivos.
Es más, es tal su fascinación por las motos que no duda en integrar a su familia en esta actividad. “Somos un grupo de amigos que estamos hace mucho tiempo en esto. Hemos entusiasmado a nuestras señoras realizando paseos por la Patagonia, Punta del Este, el Lago Chungará, Europa, entre otros lugares. Somos motoqueros de carretera de alto nivel, profesionales del asunto”, señala Rosenfeld.
Si bien, reconoce que al principio su familia se preocupaba por los largos paseos en moto, hoy confían en su experiencia y sólo mantienen una palabra “cuidado”.
Luego nos muestra orgulloso una foto de su nieta con el casco del abuelo, “le encanta, no pueden creer que este viejo ande en moto”, comenta fascinado.
Nueva oficina SPM
Escrito el Lunes, 7 de Septiembre de 2009 por periodistaLa Sociedad de Prestaciones Médicas de Clínica Las Condes (SPM), en su afán por mejor la calidad y el bienestar de las personas, inauguró una nueva oficina que hará más expedita la atención de público.
La oficina que se encuentra en el subterráneo del edificio C3 de la Clínica, junto a Coordinación GES-CAEC, cuenta con profesionales que brindarán toda la ayuda necesaria para que los médicos y público general puedan realizar sus trámites de manera más ordenada.
La gerente de Administración de SPM, América Morales, expresó su satisfacción por la nueva oficina. “La ventaja es que nuestra oficina ahora cuenta con una entrada independiente y más espacio, lo que nos permite atender con mayor comodidad a los médicos y a sus pacientes”, dijo.
Las dependencias atienden de lunes a viernes de 8:30 a 18:00 horas.











